Nuestra esencia

Lumbre no es solo un nombre.
Es un símbolo.
Un recordatorio del fuego que nos antecede: el que guiaba, reunía, transformaba y revelaba.
Ese fuego que no arde por destruir, sino para dar vida.

Creemos que el sonido es una forma de energía: se enciende, se mueve, envuelve un espacio y cambia su temperatura emocional.

Cada bocina que construimos es una pequeña llama diseñada para acompañar, para arder, para despertar algo interno en quien escucha.

Nuestro oficio es crear piezas únicas, hechas a mano, donde el diseño y la ingeniería no se oponen: se honran mutuamente.

Nos inspira la búsqueda de un desempeño impecable, la precisión acústica que solo nace del detalle, de la paciencia, del rigor casi ritual.

Pero también nos guía el deseo de hacer objetos que tengan espíritu, que puedan permanecer, que no se parezcan a nada más.

Usamos maderas nobles, metales con historia y componentes técnicos elegidos por su capacidad de revelar lo invisible: el susurro de una cuerda, el aire entre notas, la vibración íntima de una voz.

Cada borde, cada unión, cada decisión estética tiene un propósito: elevar la experiencia sonora sin romper la armonía del espacio.

Lumbre es una marca pequeña por elección.
Porque lo especial no nace de la escala, sino de la intención.
Preferimos construir pocas piezas, pero hacerlas como si cada una fuera la primera y la última: únicas, cuidadas, profundamente nuestras.

Esa es nuestra esencia.
Ese es el espíritu que sostiene a Lumbre.

Hecho a mano. Diseñado y Ensamblado en Yucatán.


Nosotros

Sergio Leal

Director Creativo/Co-fundador

Renan Basteris

Director Técnico/Co-fundador